Cuando se evalúa una nueva planta de reciclaje de cables eléctricos, la primera pregunta suele ser: ¿cuántos kilos por hora puede tratar? La capacidad de producción es un parámetro fundamental, pero por sí sola no basta para elegir la línea más adecuada.
El dimensionamiento de una planta de reciclaje de cables depende también del tipo de material de entrada, de la composición de los lotes, de la presencia de contaminantes, de las horas de funcionamiento y de la calidad de las fracciones que se deben recuperar. De hecho, dos plantas diseñadas para tratar 1000 kg/h pueden requerir configuraciones tecnológicas distintas.
Para elegir la línea correcta hay que partir del material que se va a tratar y definir el proceso necesario para obtener el resultado deseado.
1. Tipo de cable: el primer parámetro para dimensionar una planta de reciclaje de cables
No todos los cables eléctricos se comportan igual durante el reciclaje. Un cable de potencia con un alto porcentaje de cobre tiene características distintas de un cable de datos con conductores finos. Un mazo de cables de automoción puede contener numerosas conexiones, mientras que un cable armado introduce componentes metálicos adicionales. También los cables procedentes del tratamiento de RAEE pueden presentar composiciones variables, hilos de pequeña sección, conectores y materiales extraños.
Por tanto, antes de dimensionar una planta de reciclaje de cables es necesario evaluar:
- tipo y sección de los cables;
- porcentaje indicativo de cobre, aluminio y plástico;
- características de los materiales aislantes;
- presencia de armaduras, hierro y otros contaminantes;
- uniformidad y variabilidad de los lotes;
- cantidad de material disponible.
Esta información ayuda a definir las necesidades de trituración, granulación, refinado y separación. Sin un análisis del input, la capacidad declarada en kg/h sigue siendo un dato incompleto.
2. Capacidad en kg/h: ¿cuánto material se trata realmente?
La capacidad de una planta de reciclaje de cables suele expresarse en kilos de material de entrada por hora. Este valor no corresponde a la cantidad de cobre o aluminio recuperada.
El rendimiento depende de la composición del lote: con la misma cantidad de material alimentado, un flujo rico en cobre tiene un potencial de recuperación metálica distinto al de un lote compuesto principalmente por aislamiento y conductores finos. La geometría, la densidad, la granulometría y la rigidez del material también influyen en su comportamiento durante las fases de reducción de tamaño y separación.
Para evaluar correctamente una planta de reciclaje de cables hay que distinguir tres parámetros:
- Capacidad de tratamiento: cantidad de material alimentado, expresada en kg/h.
- Tasa de recuperación: cantidad de metal recuperada respecto a la presente en el material de entrada.
- Pureza del output: calidad de la fracción obtenida, en relación con la presencia de materiales extraños.
Estos indicadores están relacionados, pero no son equivalentes. Una planta correctamente dimensionada debe garantizar una productividad adecuada al material disponible y producir fracciones compatibles con las especificaciones exigidas por el mercado.
3. ¿Qué tecnologías necesita una línea de reciclaje de cables?
La configuración de una línea Cable debe definirse en función de las características del material y de los objetivos de recuperación. Para algunos flujos relativamente homogéneos puede bastar una secuencia de granulación y separación densimétrica. Otros materiales pueden requerir etapas adicionales para mejorar la regularidad de la alimentación, completar la liberación de los metales o eliminar contaminantes.
Las principales tecnologías que hay que valorar son:
- Pretrituración: puede regularizar la alimentación y preparar el material para las fases siguientes.
- Granulación: reduce el tamaño del material y contribuye a liberar los conductores de los materiales aislantes.
- Refinado TURBO: puede mejorar la liberación de las fracciones metálicas cuando el material requiere un tratamiento más preciso, por ejemplo en algunos flujos de hilos finos y cables de datos.
- Separación magnética: permite eliminar las fracciones ferromagnéticas, en función de la configuración de la línea.
- Separación densimétrica y Zig-Zag: permite separar las fracciones según sus características físicas.
- Tecnologías adicionales: sistemas electrostáticos, clasificación óptica u otras etapas de separación pueden valorarse para necesidades específicas.
La presencia de hierro, acero, conectores y otros materiales extraños puede influir tanto en la configuración de la planta como en la calidad de las fracciones recuperadas.
No todas las líneas necesitan todas estas tecnologías. Cada fase adicional debe responder a una necesidad concreta, teniendo en cuenta la inversión, el consumo energético, el mantenimiento y el espacio disponible. No existe una secuencia universal: existe una configuración que hay que diseñar en función del input y del output requerido.
4. Cómo elegir la capacidad de una planta industrial de reciclaje de cables
Cuando aumenta la productividad requerida, no basta con instalar un granulador más grande. Toda la línea debe dimensionarse para sostener el flujo de material. Alimentación, pretrituración, transporte, granulación, refinado, separación y gestión de las fracciones deben trabajar de forma equilibrada. Si una sola fase se convierte en un cuello de botella, la capacidad nominal de las demás máquinas no garantiza la misma productividad para toda la planta.
También hay que tener en cuenta la cantidad de material realmente disponible. Para estimar la capacidad necesaria hay que conocer:
- toneladas de cable disponibles al día o al año;
- días y horas de funcionamiento;
- número de turnos;
- paradas y mantenimiento previstos;
- variabilidad de las entregas;
- posibilidades de almacenamiento;
- crecimiento futuro de los volúmenes.
Por ejemplo, una empresa que debe tratar 4000 toneladas al año en 2000 horas productivas tiene una necesidad media teórica de 2000 kg/h. Después habrá que evaluar la capacidad nominal de la planta teniendo en cuenta las condiciones operativas reales y las características del material.
5. Las soluciones Cable de Stokkermill para el reciclaje de cables
Stokkermill fabrica plantas industriales para el reciclaje de cables de cobre y aluminio, con configuraciones que pueden integrar granuladores Multi-Flex Turbo Zig-Zag, pretrituradores PS o CSR, transportadores y sistemas de separación magnética.
Las capacidades indicativas de la gama Cable van desde unos 400 kg/h hasta más de 3000 kg/h, mientras que pueden desarrollarse configuraciones de mayor tamaño bajo solicitud específica. Las prestaciones reales deben evaluarse en relación con el material tratado y la arquitectura de la línea.
El objetivo no es elegir la máquina con la mayor capacidad nominal, sino dimensionar una planta capaz de sostener la productividad requerida con un proceso estable y eficiente.
6. Pureza del cobre y del aluminio: por qué también cuenta la recuperación
El dimensionamiento de una planta de reciclaje de cables no termina con la definición de la capacidad horaria. También hay que establecer qué fracciones deben obtenerse y qué características deben tener. Los objetivos pueden incluir la recuperación del cobre, la recuperación del aluminio, la reducción de impurezas en las fracciones metálicas y la limitación de las pérdidas de metal en la fracción plástica.
La pureza y la tasa de recuperación son dos parámetros distintos. Una fracción de cobre muy pura no garantiza automáticamente que se haya recuperado todo el cobre presente en el material de entrada: parte del metal podría seguir asociada al plástico o a otras fracciones de rechazo. Por eso, la evaluación del proceso debe considerar tanto la calidad de los metales obtenidos como las pérdidas de material valorizable.
Incluso cuando es necesario separar cobre y aluminio en flujos distintos, la configuración debe definirse según la composición del lote y las especificaciones del output. Definir el resultado deseado antes de elegir las máquinas permite diseñar un proceso coherente con los objetivos industriales.
7. Modularidad: diseñar una planta de reciclaje de cables que pueda evolucionar
La composición de los materiales y los volúmenes que se tratan pueden cambiar con el tiempo. Nuevos proveedores, distintos tipos de cable y nuevas exigencias del mercado pueden requerir cambios en el proceso. Una planta modular permite valorar la integración de etapas adicionales cuando aumentan las cantidades o cambian las características del material.
La modularidad no significa sobredimensionar la línea desde el principio, sino tener en cuenta desde el diseño la posibilidad de futuras evoluciones, verificando la compatibilidad, el espacio disponible y la capacidad de las máquinas de reciclaje.
8. ¿Qué información se necesita para solicitar una oferta de una planta de reciclaje de cables?
Para identificar la configuración más adecuada, conviene preparar cinco datos antes de la reunión técnica con Stokkermill:
- Material: ¿qué tipos de cable se van a tratar?
- Composición: ¿cuáles son los porcentajes indicativos de cobre, aluminio, plástico y otros materiales?
- Cantidad: ¿cuántas toneladas hay disponibles y cuántas horas deberá funcionar la planta?
- Contaminantes: ¿hay hierro, armaduras, conectores u otros materiales extraños?
- Output: ¿qué fracciones deben recuperarse y qué niveles de pureza se exigen?
Fotografías, muestras reales y análisis de composición pueden ayudar a que la evaluación sea más precisa. Cuanto más exacta sea la información sobre el material y los objetivos de producción, más ajustado podrá ser el diseño de la línea.
9. Stokkermill en ECOMONDO 2026: partimos del material, no solo de los kg/h
Del 3 al 6 de noviembre de 2026, Stokkermill estará en ECOMONDO, en Rímini, para reunirse con los operadores interesados en las tecnologías de reciclaje y recuperación de metales.
Para quien está valorando una nueva línea Cable o quiere mejorar una planta de reciclaje de cables existente, la conversación técnica puede partir del tipo de material, las cantidades disponibles, los contaminantes y la calidad de las fracciones que se quieren obtener.
La pregunta correcta no es solo «¿Qué máquina debo comprar?», sino «¿Cuál es el proceso más adecuado para transformar este material en las fracciones que quiero recuperar?».
Contacta con Stokkermill para hablar de las necesidades de tu planta y valorar la configuración Cable más adecuada para tus objetivos de producción.
10. Preguntas frecuentes sobre las plantas de reciclaje de cables
¿Cuántos kg/h puede tratar una planta de reciclaje de cables de Stokkermill?
Las configuraciones industriales de la gama Cable incluyen capacidades indicativas desde unos 400 kg/h hasta más de 3000 kg/h. Pueden desarrollarse soluciones de mayor capacidad bajo pedido, en función del material y de la configuración.
¿La capacidad en kg/h corresponde al cobre recuperado?
No. La capacidad indica generalmente la cantidad de material de entrada por hora. La cantidad de cobre recuperada depende de la composición del lote y de la eficiencia del proceso de separación.
¿Siempre hace falta un pretriturador para reciclar cables?
No. Depende del tipo de cable, de la geometría del material, de la capacidad requerida y de la configuración de la línea.
¿Cuándo es útil un refinador TURBO en el reciclaje de cables?
Puede ser útil cuando hay que completar la liberación de los conductores, por ejemplo en algunos flujos de hilos finos y cables de datos. Su necesidad depende de las características del material y de la calidad requerida a la salida.
¿Cómo se elige la capacidad correcta de una planta de reciclaje de cables?
Hay que evaluar las toneladas disponibles, las horas productivas, las características del material, los contaminantes y la calidad del output. La capacidad nominal debe elegirse teniendo en cuenta las condiciones operativas reales.
¿Qué información se necesita para solicitar una oferta de una planta de reciclaje de cables?
Son útiles el tipo de cable, la composición indicativa, los volúmenes disponibles, las horas de funcionamiento, los contaminantes y las características de las fracciones que se deben recuperar. Fotografías y muestras pueden mejorar la evaluación técnica.
26/10/2026
























